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20 gen. 2012

Ideas para unir afectivamente al niño o niña con la biblioteca escolar

«Son acciones de recuerdo y de sensibilización que quieren ganar afectivamente al lector o lectora infantil, además de conectarles con el espacio bibliotecario y los libros. Es muy importante la manera de ponerlas en práctica y el éxito depende de cómo las siente y las vive el responsable o los responsables de llevarlas a cabo.
1. Carné de lector/a. Puede ser un sencillo documento personalizado, con espacio para escribir el título y la autoría de cada libro leído. Un pequeño documento para guardar, para coleccionar. Si tenemos señalados los libros de lectura recreativa con pegatinas circulares (gomets) de colores según los ciclos a los que van dirigidos, podemos hacer los carnés también de los mismos colores y así facilitamos a los niños y niñas (sobre todo a los más pequeños) el acceso a “sus” libros, dentro de la biblioteca.
2. Carné del Club de Amigas y Amigos de la Biblioteca Escolar. Pertenecer a este “selecto” club requiere cumplir con algunas obligaciones: tratar bien los libros, no desordenarlos, acudir frecuentemente a la biblioteca, leer, contar lo que hemos leído... ¿Qué no estaríamos dispuestos a hacer por un amigo o una amiga? Puede ser una alternativa al “carnet de lector” descrito más arriba, cuando éste ya lleva unos años funcionando.
3. Elaborar periódicamente materiales-recuerdo de la biblioteca: pegatinas, puntos de lectura, posters, diplomas, “tarjetas lectoras”, etc. que los niños y niñas pueden completar, leer, colorear, guardar... Materiales que acompañan a algunas actividades organizadas desde la “biblio” y que se entregan cuando se visita una exposición, cuando finaliza una actividad...
4. Edición de un boletín o revista de publicación periódica con las novedades, con noticias de la biblioteca, noticias culturales y experiencias que se van desarrollando en las clases. Le permite participar en sus contenidos con valoraciones personales de libros leídos, colaboraciones creativas, pequeños trabajos de investigación etc. Y es importante que llegue también a cada familia para potenciar la valoración familiar de la lectura y del funcionamiento de la biblioteca escolar y generalizar, en lo posible, una sensibilización especial hacia la lectura, el libro y la biblioteca.
5. Regalo de un retrato lector. Los niños y niñas guardan hoy día muchas fotografías de múltiples momentos de su vida, pero seguro que no es fácil encontrar en esos documentos personales una fotografía en la que estén leyendo. Coincidiendo con el Día del Libro de cada año o con el final de curso, podemos regalar a cada niño o niña del último curso de Primaria una fotografía en la que esté leyendo, montada en una cartulina con algún texto e ilustración que hagan referencia a la lectura y que les sirva de recuerdo y estímulo permanente.
6. Completar individualmente el Diario de lectura. Es un documento con pretensiones de memoria lectora individual, donde el niño o la niña anotan unas breves pinceladas del libro leído y que guardarán como recuerdo de sus lecturas infantiles y juveniles.
7. Presentación de la biblioteca. Son visitas de clases completas, guiadas por la persona responsable de la biblioteca para presentar las distintas secciones, los contenidos de cada una, la recogida de sugerencias, la disposición de fondos, las posibilidades que alberga, etc. Una tarea que es conveniente repetir cíclicamente para que chicos y chicas exploren bien las posibilidades que su biblioteca les ofrece.
8. Actividades de formación de usuarios. Podemos elaborar un cuadernillo donde niños y niñas, con la ayuda del bibliotecario/a completen una ficha bibliográfica, practiquen la localización de fondos usando los ficheros, aprendan el significado de los símbolos contenidos en un tejuelo y conozcan las secciones definidas en la CDU. Sencillas actividades que también les permitirán desenvolverse algo mejor en la biblioteca pública a la que acudan. Tenemos a nuestra disposición otros materiales: proyecciones de diapositivas, visionado de vídeos, etc. que también ayudan en la tarea.
9. Ofrecer a los niños y niñas de los cursos altos la posibilidad de ejercer de bibliotecarias y bibliotecarios para ordenar los fondos, formalizar préstamos y devoluciones, orientar a los pequeños, colaborar en algunas actividades... Se les ofrece, en definitiva, la posibilidad de ejercer una responsabilidad que consiste en facilitar la apertura de la biblioteca y prestar un servicio temporal a sus compañeros y compañeras.
10. Elaboración de guías temáticas de lectura con motivo de una efemérides cultural, de la organización de una “semana” sobre cuentos o poesía, para presentar una compra importante de fondos, como complemento a una “maleta viajera”...»

1 comentari:

  1. Me gustó mucho.

    Ideas novedosas y otras que ya poníamos en práctica. Cuando empiecen las clases vuelvo a buscar este post. Gracias!!!

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